Las lideresas de a pie

Las lideresas de a pie

Laura Valentina Cardona Correa

Las mujeres hemos liderado diferentes procesos significativos a lo largo de la historia. Hemos contribuido significativamente a la construcción social pese a que nuestra labor y papel no se ha visibilizado o reconocido.

En este momento, en la historia del país, son muchas las mujeres jóvenes que están generando y liderando iniciativas equitativas, de participación o visibilización de nuestros procesos, experiencias e historias, como Lady García, abogada pereirana, creadora de Moda Social Incluyente, una iniciativa que busca empoderar a través de la moda, la educación y la cultura; O Daniela Vásquez, la aspirante más joven al concejo de Medellín, con 20 años. Cada una desde sus contextos y capacidades buscan minimizar y cerrar las brechas existentes en las distintas dimensiones: políticas, económicas, culturales y sociales entre hombres y mujeres.

Y si bien se ha trabajado desde diferentes sectores, aún son amplias las brechas y notable la desigualdad de género en el país. Para el 2018, las mujeres ocuparon el 20% de participación política en el congreso, según ONU Mujeres. “Del 100% de las colombianas que están trabajando en el país, solo 7% pueden ubicarse en una posición directiva”, afirma Isabella Gandini, socia del área laboral de la firma de abogados Norton Rose Fulbright,  para la revista Dinero.

Las mujeres no solo queremos ser parte del cumplimiento de la ley de cuotas, no queremos ser solo cifras, números o casos reportados, también somos lideresas y luchamos para ello, trabajamos por construir un país equitativo.

Las lideresas de a pie, esas mujeres que contribuyen significativamente desde sus condiciones y contextos, a reconocer y resignificar el papel de la mujer en la sociedad y defender la igualdad y equidad en ella, también defienden sus vidas, luchan por sus derechos a la participación política, trabajan por su autonomía y seguridad económica, y para ser dueñas de su cuerpo. Esas mujeres luchan en nombre de todas, y las jóvenes han despertado una notable admiración por su activa participación y arduo trabajo por el desarrollo social y la equidad de género en el país.

 

Que nuestra vida cuente

Juanita Rubio

23 años

Bogotá

“Somos un grupo de mujeres jóvenes trabajando en la fundación, cada una de nosotras con trabajos y estudios que cumplir pero sacamos el tiempo y la energía para mantenerla”, comenta Juanita Rubio, coordinadora de la Fundación Feminicidios Colombia.

A sus 23 años cursa su último semestre de Biología Ambiental en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, y es fundadora de Feminicidios Colombia, una fundación que nace gracias a la necesidad de tener cifras claras sobre los feminicidios ocurridos en el país, y visibilizar toda la problemática que hay a su alrededor. Se constituye como un observatorio, tiene un espacio de asistencia judicial a víctimas y promueve los derechos de la mujer.

“Los medios tanto regionales como nacionales narran de forma muy violenta nuestros asesinatos, son tantos los casos de feminicidios y tentativas que el Estado no da abasto con la búsqueda de justicia, y estas mujeres y sus familias no suelen tener un acompañamiento completo durante los procesos de justicia. Muchos casos terminan archivándose por vencimiento de términos, sumado a la cantidad de veces que estos se investigan por el delito de homicidio, ignorando la ley 1761 del 2015 donde quedan muy claros los motivos por los que se debe imputar el delito de feminicidio”, afirma Juanita.

Gracias a su interés en el movimiento feminista y en el deseo de aportar con su trabajo a generar cambios tangibles, ella se acercó a Yamile Roncancio, quien ha creado y manejaba un observatorio de feminicidios en Colombia que comparte la información por redes sociales. “Comencé a trabajar con ella y aprender mucho sobre su trabajo, a leer sobre esta problemática y  vivirla en cada caso que registraba. Junto con Diana Quiñonez, con quien trabajamos, y con Yamile decidimos convertirnos en fundación y así fortalecer el observatorio, el acompañamiento judicial y realizar actividades en pro de la educación por la equidad de género y el respeto por la vida”, cuenta ella.

Para Juanita es muy importante que dentro del desarrollo social se de voz a todos los géneros, razas, culturas… que permita la creación de un futuro forjado con contexto y con respeto a la historia de todos los territorios. “Cuando veo como las personas hablan de feminicidio y comienzan a crear una reflexión y preocupación por esta problemática, cuestionan las acciones que como "sociedad" podemos cambiar o propiciar para promover el respeto y la no violencia hacia las mujeres,  me reafirmo que debemos seguir trabajando duro... cuando veo como nuestras cifras son utilizadas en la discusión y creación de políticas públicas o visibilizadas ante el  Estado del país, me digo a mí misma y le digo a mis compañeras que todo el esfuerzo vale... cuando veo el trabajo que hacen las mujeres que apoyan legalmente los casos y lo significativo que es para la familia obtener justicia, admiro y valoro la oportunidad de estar aquí y ser parte del cambio”.

 

Un espíritu social

Manuela Villa

19 años de edad

Medellín

“Hacer parte de todo este tipo de iniciativas me hace sentir privilegiada y es un honor para mí. Esto ha constituido mi proyecto de vida y ha moldeado la mujer que quiero ser”, comenta Manuela Villa sobre su activa participación en diferentes iniciativas de participación social y liderazgo en Medellín.

Ella es estudiante de quinto semestre de Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia. Ha participado en Voluntariado Joven, Escuelas de convivencia, Más Bio Bien Verde, y otras iniciativas de la Secretaría de Juventud de Medellín y la Alcaldía de Medellín.

A sus 19 años, la participación social y política en acciones e iniciativas para el cambio social se ha convertido en su vocación, que a su vez está enmarcada por la pasión que siente por la danza. “Mis principios como el amor, la equidad, el respeto y la paz, además de mi vocación, mi espíritu crítico y el compromiso social que demanda la politología, se fueron gestando desde que estaba en el colegio”, cuenta Manuela.

Ese interés de dar, de ver crecer a la sociedad y dar lo mejor de sí misma; conocer su territorio, apropiarse y encontrar otra mirada enriquecedora de él; Desarrollar ese liderazgo como joven, apropiarse de ello y poder desenvolverse dentro de la sociedad aportándole, fueron algunos intereses que la acercaron a todas estas iniciativas. “son actividades que me llenan mucho, me hacen sentir realizada como persona”, dice.

Estas iniciativas, como Voluntariado Joven, fortalecen y refuerzan la participación social de los jóvenes en actividades, acciones y toma de decisiones para el desarrollo y transformación Social.

Ella participó en Mujeres Jóvenes Talento, un concurso que tiene como propósito visibilizar las diferentes formas de participación y expresión de las mujeres jóvenes entre los 14 y 28 años de Medellín. Postuló su proyecto sobre el poder y el liderazgo femenino en la categoría Liderazgo social, político y comunitario, que trata sobre el empoderamiento femenino por medio de la danza árabe desde la aceptación física hasta el reconocimiento de capacidades.

Considero que las mujeres sobresalen como lideresas sociales, políticas y comunitarias. Ellas demuestran que su sensibilidad y tacto son grandes cualidades para ser lideresas”. Afirma ella. “A través de una práctica artista se busca reconfigurar la percepción que tiene la mujer sobre sí misma y sus cualidades estimulando su confianza para la resignificación de su papel en el mundo, trata de empoderarlas para que se transformen en lideresas”, concluye.

El concurso, que se  realiza cada año, se llevó a cabo el 2 de agosto de 2019, y fue una experiencia muy significativa para ella, “más allá de un concurso, lo que se genera es una red entre mujeres. Lo que se gesta allí es muy bello porque te potencializa, te empodera, es un apoyo entre mujeres que te hace crecer constantemente”, comenta Manuela.

Para ella, que hoy se generen estas iniciativas que fomentan la igualdad entre géneros, hace que se reconozca el papel de la mujer, fortalece su empoderamiento, y son un esfuerzo para tratar de borrar las brechas y resignificarlas, “es abrir la verdadera puerta para el cambio… Las mujeres siempre han sido las lideresas de a pie en nuestros territorios, han sido las conciliadoras y forjadoras de lazos”, piensa Manuela.

 

Esas mujeres jóvenes, capaces de alzar su voz y generar cambios, son quienes construyen desde sus acciones, iniciativas y participación activa una sociedad más equitativa, donde el papel de la mujer y su liderazgo cobran valor. Son lideresas capaces de luchar en nombre y a favor de todas.