Reflexiones de las mujeres políticas: recomendaciones para alcanza el poder

Autoría periodística: JUAN FERNANDO ARENAS, NINI JOHANA MORALES, ALEJANDRA CARDONA   Fotografía: CAROLINA DEL CASTILLO   Diseño: CLAUDIA ESCOBAR    Edición:  KAROL MELISSA MUÑOZ​

Reflexiones de las mujeres políticas: recomendaciones para alcanza el poder

Abrigada por un delgado saco negro y la compañía de su hija, Elvia María Vásquez ha viajado desde El Santuario hasta Medellín para participar del II Encuentro Departamental de Mujeres Políticas, organizado por la Secretaría de las mujeres de la Gobernación de Antioquia.

Llega puntual. Su expectativa es tan grande como su silencio. Por ahora Elvia María, quien oficia como Presidenta de la Junta de Acción comunal en su vereda, solo se limita a observar cómo van llegando las demás mujeres, engrosando el panel de soñadoras que aspiran a alcanzar una curul en las elecciones regionales de 2019.

Las hay jóvenes y no tan jóvenes, de múltiples estilos y colores, con y sin experiencia en la arena política, unas estudiadas mientras que otras se notan forjadas al calor del paso de los años. Allí la pluralidad es tendencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada una de ellas, al igual que Elvia María, está ávida de información.

No hay una sola entre las 250 mujeres asistentes que no aguarde por la revelación de un elemento o recomendación que termine por afianzar la estrategia, la fórmula precisa, para encarar las elecciones de concejos, alcaldías, Gobernación y Asamblea que asoman en el horizonte a escasos 12 meses. 

Un año, quizás más corto para ellas que para los demás ciudadanos y ciudadanas, en la medida que el sin número de preguntas que rondan sus cabezas a estas alturas deberá, progresiva y rápidamente, irse traduciendo en propuestas, al menos sí procuran cruzar el umbral de la mera participación, para constituirse en verdaderas protagonistas del juego político. 

Sin duda son ellas quienes mejor saben a qué se enfrentan, cuáles son sus fortalezas y qué barreras deben sortear, si quieren tener éxito en la aventura de ser mujeres políticas. Aquí sus voces, sus reflexiones…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reflexiones de las mujeres políticas

Educación, cambio de mentalidad, superación de los estereotipos, más apoyo familiar, erradicación de la violencia política y financiamiento de las campañas, son los principales aspectos que, según las propias mujeres políticas, constituyen las principales barreras a superar. Sin embargo, más que describir problemas, este informe busca proponer alternativas. Entonces ¿qué dijeron nuestras mujeres políticas?

Para María Mercedes Mateos, quien fuera concejala de Medellín durante 5 periodos consecutivos, “la mujer debe tener mayor conciencia de que es necesaria en la vida pública, que es absolutamente indispensable. Pensar que hacer política es bueno, es productivo y es necesario para que haya un equilibrio”.

Similar argumento expone Clara Lía Ortiz, aspirante a la Asamblea Departamental. “Las mujeres vamos adquiriendo mayor conciencia de no trabajar solo por los hombres, sino también ser candidatas. La sociedad a su vez también comienza a mirarnos con otros ojos, asumiendo que somos capaces de liderar”.

Algo que complementa, de manera enfática, la actual alcaldesa de Frontino, Yudy Pulgarín: “las mujeres tenemos que llenarnos de fortaleza. Las oportunidades están dadas, lo que necesitamos es más mujeres llenas de confianza, para que se arriesguen como quienes ya fuimos elegidas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo la conciencia solo es uno de los pasos certeros que debe asumir la mujer política moderna.

Al menos eso piensa Ángela Giraldo, precandidata a la alcaldía de Marinilla, cuando sentencia que es necesario “creer en las mujeres, despertar su confianza. Por eso cuando las capacitamos y les entregamos las herramientas necesarias, con seguridad logramos que emerjan más lideresas”. Lo anterior en alusión a la Escuela de Entrenamiento: Política pa’ Mujeres, liderada por la Secretaría de las Mujeres de Antioquia, en donde muchas políticas han encontrado la posibilidad de orientar mejor su aspiración electoral.

“Hay cosas que nadie se las dice a uno. Nadie te dice cómo hacer una campaña política: cómo se financia, qué no se debe hacer, qué obligaciones hay que cumplir… Es algo que todo el que haga política debería saber, pero especialmente las mujeres que apenas estamos conquistando estos espacios. Por eso es fundamental que existan espacios que te otorgan la madurez y las habilidades para ejercer la política, de cara a la inmensa responsabilidad que implica representar una comunidad”, manifiesta Ana Cristina Moreno, actual diputada por Antioquia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un estudio reciente, realizado por la investigadora Mónica García Barco

en asocio con el Observatorio de Asuntos de Mujer y Género de Antioquia, reveló que solo el 27% de las mujeres políticas electas para un cargo de elección popular en Antioquia, para el periodo 2016 – 2019, ha cursado una carrera profesional o posgrado, lo cual da cuenta de la deuda en materia de educación, en aras de afianzar proyectos políticos más fiables. “Pensar que los espacios en la política se dan por arte de magia es un error. Es necesario preocuparse por formarse, porque ese equipaje de saberes te abre puertas. Eso genera confianza en el ciudadano”, reafirma la Diputada Moreno, quien obtuvo la segunda votación más alta entre los aspirantes a la Duma Departamental en las elecciones del 2015.

Un hábito, el de la educación, que comienza por la formación de base, agrega la actual concejala de Turbo, Marisol Padilla, quien destaca que “es necesario que en los colegios cambiemos el enfoque para que los niños y jóvenes comprendan que las mujeres tenemos mucho que aportar en la arena política”. Una afirmación que nace quizás desde la experiencia pues Marisol, junto con otras cinco concejalas más, se hicieron un lugar como el municipio con mayor representación femenina en un concejo municipal en Antioquia durante este periodo. 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otro aspecto indispensable,

que permitiría dar un giro relevante a la escena política, sería la transformación del entorno familiar. Es bien sabido que la política exige una dedicación alta de tiempo y recursos. De ahí que tomarla simplemente como una actividad complementaria suele no configurarse en la mejor alternativa.

En ese sentido, el llamado es a constituir el proyecto político en solidaridad con el entorno familiar. “El mundo moderno estima cambios. Uno de ellos es que resulta necesario que las familias descifren cómo se puede conformar un hogar en el que hombre y mujer puedan realizarse profesionalmente, sin dar la espalda a sus hijos, porque eso no solo alivia las finanzas de la familia, sino que además promueve bienestar y un excelente ejemplo para quienes crezcan en él. Alguna vez se justificó que la mujer asumiera un rol indispensable en el hogar, y quizás era necesario, pero eran otros tiempos. Hoy ya no más”, dice la ex concejala María Mercedes Mateus. 

“Fue fundamental una conversación que sostuve con mi esposo, por lo que eso nos significaba como familia. Su apoyo fue clave para concretar una campaña y llegar a la Asamblea Departamental. Sin el apoyo de mi esposo no hubiera sido posible, porque acabábamos de tener a nuestro primer hijo. Fue un proyecto personal que asumimos en familia”, recuerda la diputada Ana Cristina Moreno.

“Resulta clave que el hombre ejerza una paternidad responsable, que asuma el hogar como un espacio compartido en el que tiene un rol que desempeñar, porque tanto él como la mujer están abrigados por derechos y deberes”, concluye Ángela Giraldo.

Ahora, en referencia a lo que podría motivarse como propuesta para los escenarios que trascienden el ámbito del hogar, Clara Lía Ortiz estima necesario que los y las gobernantes se pregunten cuáles son aquellas estrategias públicas que permitirán diseñar oportunidades reales para las mujeres. 

“Por qué no pensar en acciones afirmativas económicas desde el Estado para las mujeres que decidan hacer una campaña electoral, porque no es un secreto que hacerla es sumamente costoso y resulta más compleja cuando muchos de los ingresos de la mujer van directamente al sostenimiento del hogar”, dice Ortiz. 

Una propuesta que sin duda abriría una extensa y necesaria discusión, en procura de innovar en lo relacionado a la Ley de Cuotas, que aunque sigue siendo fundamental para la participación política de las mujeres, todavía es insuficiente, debido a la función instrumental que le otorgan algunos partidos y movimientos políticos.      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cerrando la conversación con perspectiva al futuro,

que es donde las políticas suelen fijar sus ideas, las mujeres dejaron saber cuál será, en su concepto, el panorama venidero. 

“El reto de quienes somos alcaldesas, y en general de todas las mujeres que ostentamos cargos públicos, es hacer una muy buena gestión, porque el ejemplo vende. Eso inevitablemente beneficiará a todas las mujeres que aspirarán en 2019”, afirma la actual Alcaldesa de Frontino.

Por su parte, María Mercedes Mateus llama la atención al decir que “tenemos que asumir que no todo se dará por acción del Estado, argumentando el simple hecho de ser mujeres. Hay que dejar atrás el síndrome de la ‘abeja reina’. El cambio se concretará cuando nosotras asumamos que no somos inferiores y estamos en la misma capacidad de entrar y disputar un espacio en la arena política”.

“En las próximas elecciones tengo la sensación que vamos a avanzar mucho. Es un proceso, no creo que sea radical, pero creo que será algo más que alentador. Ahora, es necesario comprender que esto no es una cuestión solo de que las mujeres tomen una decisión o que el Estado las respalde. Se requiere un alto compromiso multisectorial de organizaciones sociales, sector privado, organismos internacionales, entre otros, para que las mujeres ocupemos más cargos de representación, evidenciando así una real y efectiva equidad de género”, sentencia Clara Lía Ortiz.    

Finalmente, no se podía dejar pasar la oportunidad para que fueran las propias mujeres políticas quienes respondieran cuánto hace falta para que tengamos la primera Presidenta de la República…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al concluir la jornada Elvia María, la lideresa comunal, se nota satisfecha.

Sale abrazada con su hija. Solo ella sabe qué pasa por su cabeza en ese momento. Ojalá sea inspiración, pues ha demostrado durante siete años en su vereda que está capacitada para liderar. 

Como ella miles de mujeres políticas siguen resguardadas en el entorno comunitario, en donde la brecha entre liderazgos masculinos y femeninos es casi inexistente en 8 de las 9 subregiones del Departamento. Un panorama soñado hacia el que sería ideal avanzar, pero que depende de que muchas de estas mujeres decidan aventurarse a que sus voces y liderazgos trasciendan hasta los más altos niveles de la representación popular. Desde allí, quizás, podrían propiciar más y mejores oportunidades para sus comunidades.    

 

 

 

 

 

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Publicado en octubre 2018