Visibilizando desigualdades: impacto económico de las mujeres en tiempos de covid-19

22 de julio. Día Internacional del Trabajo Doméstico y de Cuidado No Remunerado

“La crisis provocada por la pandemia del COVID-19 ha demostrado los grandes desafíos que tenemos como sociedades, haciendo más evidentes las desigualdades de género: las mujeres son las más afectadas por el aumento de desempleo, la pobreza y la sobrecarga de cuidados no remunerados” (ONU Mujeres, 2020)

 

¿De qué estamos hablando?

 

 

 

A nivel mundial, se calcula que la pandemia dejará en la región a 118 millones mujeres y niñas en la pobreza. La reducción de la actividad económica afecta, en primera instancia, a las trabajadoras informales que pierden su sustento de vida de forma casi inmediata, sin ninguna red o posibilidad de sustituir el ingreso diario.

Más de la mitad de las mujeres trabaja en sectores de alto riesgo de ser afectados por la contracción económica: comercio, trabajo doméstico, manufacturas, turismo, servicios administrativos, actividad inmobiliaria y el sector salud; en este último las mujeres se encuentran sobrerrepresentadas en la primera línea de respuesta, pero con una participación minoritaria en la toma de decisiones frente a la pandemia.

Las mujeres están perdiendo sus empleos a un ritmo mucho mayor que los hombres. En 2020 la tasa de desocupación de las mujeres en la región era de 15.2% – casi 6 puntos porcentuales mayor que en 2019 (CEPAL/OIT, 2020 y proyecciones de desocupación).

El confinamiento ha agudizado la crisis del cuidado y aumentando la carga global de trabajo de las mujeres.

En Antioquia, las mujeres dedican casi el triple del tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres. Semanalmente, ellas destinan en promedio 28 horas a estas labores, mientras que ellos 9.7. Las mujeres siguen siendo las más afectadas al asumir desproporcionadamente el cuidado no remunerado, carga que se incrementa ante el cierre de escuelas, guarderías, y espacios de atención y cuidado, aunado a la necesidad de contención emocional de los demás miembros de la familia ante a la incertidumbre producida por la pandemia.

Adicional a las tareas de cuidados, recae la responsabilidad de atender a familiares enfermos, personas mayores y dependientes, niños y niñas. Además, la capacidad de las mujeres para conseguir sus medios de vida se ha visto afectada por la epidemia.

En tiempos de crisis económica, el riesgo para las mujeres pobres aumenta: en Antioquia, el índice de feminidad de la pobreza indica que, por cada 100 hombres pobres, hay 126 mujeres en esta situación

Sólo la mitad de las mujeres (50,7% en comparación con el 75% de los hombres) participan en el mercado laboral y ellas tienen fuerte presencia en segmentos de baja productividad y en empleos temporales, a tiempo parcial y en condiciones de informalidad y/o de autoempleo.

Los sectores más afectados por la pandemia presentan una alta concentración de mujeres: es el caso del comercio o el turismo. Esto se traduce en la pérdida de empleo, que afectará principalmente a aquellos en situación de temporalidad o informalidad.

Otro de los sectores que requiere especial atención es del trabajo doméstico que para el caso de Antioquia el 96% de las personas que se dedican a este tipo de empleo son mujeres. El poco avance en su formalización genera mínima cobertura en garantías laborales fundamentales, durante la pandemia perdieron sus trabajos o fueron enviadas a sus casas sin ningún derecho laboral y las que continuaron, se enfrentaban al contagio sin contar con protección en salud contributiva y con el agravante de que los empleadores o empleadoras no estaban proporcionando las medidas de protección y de bioseguridad requeridas.

 

Tasa de desempleo en el Valle de Aburrá según sexo y trimestres 2019 y 2020.

 

La tasa más alta de desempleo en el Valle de Aburrá en 2020 se presentó entre mayo y julio. El desempleo femenino fue de 27,7%, 5,7 puntos por encima del desempleo masculino.

Si analizamos los promedios de las tasas de desempleo para los últimos 20 años, la femenina es 1,7 veces más alta que la masculina en el total nacional.

 

Tasa de desempleo en el Valle de Aburrá según sexo y trimestres 2020 y 2021

 

¿Qué podemos hacer para reforzar el enfoque de género en las medidas de reactivación económica?

  • Fomentar un cambio estructural en las organizaciones y sectores económicos, a nivel de su estructura organizativa, con estrategias que favorezcan la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en todos los procesos y niveles.
  • Garantizar que el enfoque de género exista de manera transversal en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas de empleo y reactivación económica.
  • Promover el diseño de políticas de empleo específicas para la inclusión de las mujeres, y de manera particular para las mujeres rurales y jóvenes.
  • Implementar acciones afirmativas en materia económica y empleo dirigidas a las mujeres, por ejemplo,  ampliar la creación y consolidación de empresas, aumentar su empleabilidad en sectores emergentes, favorecer el empoderamiento económico, y tener en cuenta las peculiaridades de grupos de mujeres en situación de mayor vulnerabilidad.
  • al personal técnico que diseña y ejecuta las políticas públicas de reactivación económica en igualdad de género y de oportunidades de mujeres y hombres, con el fin de evitar consecuencias discriminatorias con la aplicación de las medidas que se diseñen. Esta formación en igualdad deberá ir acompañada de materiales de apoyo que faciliten su aplicación práctica, como por ejemplo guías de buenas prácticas en materia de igualdad en el empleo.
  • Desagregar los datos por sexo en la recolección de las cifras de empleabilidad y economía es indispensable para identificar las relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres y, posteriormente, medir la reducción de las brechas de género como resultado de las acciones, proyectos y programas a favor de la reactivación económica.

 

En Antioquia contamos con un Plan de Economía de Cuidado “Antioquia Cuida” 2020 – 2031 el cual contribuye a la reducción de la sobrecarga de trabajos de cuidado de las mujeres del departamento, su autonomía económica y empoderamiento:

  • Formalizar a las trabajadoras domésticas, vinculándolas al sistema de protección social
  • Reconocer la importancia y el valor de los trabajos de cuidado no remunerados y remunerados.
  • los trabajos de cuidado dentro de los hogares.

 

¿Quieres conocer más información sobre la situación de las mujeres en Antioquia?

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